Diario del Festival
19 de enero, 2017

La juventud nos unía

La dinastía festivalera que participó en las fiestas de 1957 y 1985, compartió sus historias del pasado

Diario del Festival
19 de enero, 2017

La juventud nos unía

Este año el festival conmemora su 70 cumpleaños, y el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Rusia también celebrará su aniversario – 60 años desde el día en que el Festival por la primera vez tuvo lugar en nuestro país. Por tantas décadas nuestro país se cambió mucho externa e internamente, vio millones de nuevas personas, recorrió el camino espinoso de reformas políticas y mismo cambió su nombre. Como quisiéramos penetrar el velo del tiempo y sumergirse en los días alegres cuando en 1957 ese evento de jóvenes tan raro y nuevo por la primera vez arrobó a todo el país. Hemos tenido una oportunidad genial de aprender la historia de los festivales de años anteriores porque en Moscú se unieron las generaciones festivaleras. La familia Tikhomirov fue nuestro guía para el pasado.

Claudia Andreevna Tikhomirova en los días del festival de 2017 celebrará su 79 cumpleaños. Y durante el festival de 1957 era niña con 19 años de edad quien tuvo el honor de actuar en la apertura del VI Festival de la juventud. "El Festival de la Juventud y los Estudiantes se reflejó muy profundamente en mi memoria. Fue el primero tal evento en mi vida, de tal escala. La comunicación con las delegaciones extranjeras y compatriotas que llegaron a Moscú en esos días de todo el país, de una manera especial definió mis planes para la vida y cambió visión del mundo.

Y todo comenzó en 1956, cuando me gradué de la escuela secundaria, mi madre escuchó un anuncio de radio sobre la apertura de la escuela técnica №15 en que se formaba un grupo, 18 DTC, de niñas. Yo decidí entrar en ese grupo. Fue allí donde el profesor de educación física nos dijo una vez: "¡Niñas, organizamos un grupo de atletas para actuar en el Festival de la Juventud y los Estudiantes!". ¡La decisión de participar fue tomada inmediatamente! Entonces creamos una columna de gimnastas de la "Reserva laboral" y comenzamos a prepararnos para la ceremonia de apertura del festival. Nos entrenábamos por mucho tiempo, todos los días llegábamos al estadio en Sokolniki, donde aprendíamos varios ejercicios de gimnasia. Llegábamos cuando fue la lluvia, y el calor, y el frío, por lo que los entrenadores nos daban chocolate, que por entonces era casi imposible de comprar.

Con todas las  preparaciones el tiempo pasó rápidamente, y luego estuvimos listos para actuar. El 28 de julio de 1957 en Luzhniki, el complejo deportivo recién construida se llevó a cabo la apertura del Festival de la Juventud y los Estudiantes en que se actuó nuestra gigante columna de "Reserva laboral", y en esa columna estuvimos nosotros - 23 gimnastas deportivas, vestidos con sarafánes azules, y debajo de ellos estaba otra traje de una camiseta y falda de color de rosa. La gran apertura comenzó, la columna inició su movimiento por el estadio, en frente de nosotros anduvieron los chicos, y en seguida nosotros hicimos nuestro programa. De repente los chicos pararon, inmediatamente nos sentamos, desabrochamos los tirantes  de vestidos, bajamos la parte superior debajo de la cual se escondían las camisetas de color de rosa, después desencogemos las faldas y nos levantamos ya en los trajes completamente diferentes. Lo cuento y tengo el nudo en la garganta, todavía recuerdo como todo el estadio nos aplaudí en ese momento. Entonces lo que hicimos durante el movimiento, se llamaba la transformación del traje, hace casi 60 años todo eso era una novedad. Y cuando nos sentamos en el azul y nos levantamos en el color de rosa, los huéspedes de la apertura nos aplaudieron tanto que todos nosotros lloraron con las lágrimas de felicidad. Todavía puedo oír esos aplausos, cuando recuerdo el día de la apertura del VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.

Estábamos todos muy amigables en el festival, y con los extranjeros, por supuesto, también. Recuerdo como les vimos por la primera vez,  nunca nos vimos a nadie de otros países, y de repente! Sabe, era tan agradable hablar con ellos, porque nos trataron muy bien. Y en eses días la juventud unía a nosotros todos. Llegamos al festival con tal entusiasmo y energía,  queríamos tanto comunicar, especialmente con los extranjeros, porque no sabíamos por mucho tiempo lo que era.

En la semana del festival caminamos mucho por Moscú, vimos películas, hablamos y sonreíamos todo el tiempo. La capital cambió mucho durante el Festival de la Juventud, la ciudad se transformó para la apertura, por todas las partes fueron las margaritas del festival: en edificios universitarios, instituciones públicas, casas. En el centro de la ciudad había iluminación festiva,  luces brillantes. Y la moda se hizo también muy diferente. Nosotros, por supuesto, miraban a los extranjeros por todo el tiempo - que aspecto tuvieron, como vistieron... Recuerdo mismo como mirábamos los vestidos de las niñas extranjeras, notamos los más bellos, y luego tentaron de copiarlos, cosieron a sí mismos o fuimos en la casa de modas. Después del festival comenzaron a aparecer las zapatillas de deporte, pantalones vaqueros y así llamados pantalones "bananas". Por supuesto, el aspecto del país cambió: edificios, moda, vistas - todo se hizo diferente.”

La capital realmente cambió en esos días. Rusia entonces era un país relativamente cerrado, que percibió el mapa geográfico de la tierra como un mapa celeste. Después de todo, para el ciudadano medio de la URSS era tan difícil ir a París como para conquistar Marte. El Sexto Festival de la Juventud y los Estudiantes de una vez abrió las puertas. Moscovitas con la verdadera hospitalidad rusa acogieron a 34 mil visitantes de 131 países (el record del festival). El Festival entró en Moscú que apenas se recuperó de las tarjetas militares y colas interminables. El mecanismo de los cambios en la sociedad soviética se puso en movimiento. El mapa geográfico finalmente encontró su expresión concreta. El mundo era increíblemente grande, diverso, brillante. Y en esta variedad interminable de nacionalidades, idiomas, tradiciones, trajes, melodías y ritmos había un deseo común maravilloso - comunicarse y conocerse mejor. Al pueblo ruso le apresó la sed de conocimiento, la sed de aprender lenguas extranjeras, leer la literatura extranjera...

Durante dos semanas del evento del 28 de julio al 11 de agosto de 1957 Rusia abrió y se abrió. Con un aleteo de la paloma de Picasso mostrado en los símbolos del festival, la Unión Soviética se convirtió en un remanso de paz y progreso para las personas que vivían en ella. Con las ideas, emociones, canciones y danzas del festival la generación entera de ese tiempo se transformó en apenas 14 días. Y todos los propagandistas soviéticos de la libertad de pensamiento, todos los amantes de composiciones de jazz, arte moderno y moda, todos políglotos provienen del verano de 1957.

Elena Tikhomirova, la hija mayor de Claudia, también fue testigo de los eventos del festival, sólo que esta vez en 1985. Ella trabajaba en el Centro de Comercio Internacional que era hizo parte del Comité Preparatorio del Festival y participaba activamente en la organización del evento de la juventud.

"En Moscú de 1985 aquí y allí a la par con la manzanilla estaban Katyushas festivaleras, las chicas rubios de ojos azules y en vestidos de verano y tocados – ellas eran el símbolo del Festival. Y después del festival muchas niñas recién nacidas fueron llamadas Katyusha. Probablemente el nombre más popular de ese año fue Ekaterina "- dice Elena. "El Festival de Moscú 1985 ahora justamente puede ser llamado histórico, porque permitió a los ciudadanos soviéticos de abrir un nuevo mundo en la esfera de artes, literatura y especialmente música. Así llamado "disco de 80 años" conquistó a la juventud de aquella época justo después del festival".

Los representantes de 175 países visitaron Moscú de 1985. El 27 de julio se celebró la gran abertura en "Luzhniki" que fue transmitido en todo el mundo durante 4 horas. Se encendió el fuego que marcó el comienzo del festival, y todo el mundo gritaba "¡Viva! Amistad! Moscú! Festival! "

En lo futuro el festival tendrá una nueva etapa, y en la familia Tikhomirov creció la nueva generación que en el próximo año podrá continuar la tradición de participación en el evento verdaderamente histórico para Rusia y para el mundo todo el evento – el XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Estamos encantados de que el movimiento festivalero de todo el mundo y en particular en Rusia formó su larga tradición y dinastías. En nuestro sitio vamos a seguir hablando de las personas que en su juventud hacían todo para que el mundo fuera más brillante y más amable y que en 2017 llegarán en Sochi como los huéspedes de honor.